No existen Casualidades: En toda situación difícil hay una enseñanza


Aunque parezca difícil creer: Las casualidades no existen

Aquel día salí de mi trabajo como siempre sonriendo y feliz de volver a casa pero no sabía que una enseñanza me esperaba en una situación difícil.

Miré al cielo y vi que unas nubes negras se habían formado, era verano así que me dije: –  parece que va a llover pero seguro no es tan fuerte-, en ese momento un par de gotas empezaron a caer sobre mi y yo ya estaba en la parada de autobús, con una sombrilla diminuta de verano, pantalones de jeans corto y camiseta.

La brisa empezó a tambalear los árboles y sentía como los pinos, hojas y pedazos de rama chocaban contra mis piernas y sobre la sombrilla, en ese momento pensé: el autobús vendrá antes de que empiece el temporal.

Pero no fue así, gigantes gotas de agua empezaron a caer y la brisa casi me arrebata la sombrilla de las manos era difícil mantenerla abierta y la cerré.

Corrí en busca de cobijo, lamentablemente ya estaba empapada y a unos doscientos metros nos había más que carretera y puertas cerradas, avancé unos cien metros más y encontré la fachada de una casa que había permanecido abandonada por un par de meses esperando que la renovación empezara.

Me paré debajo de ese techo que por lo menos me cobijaba del agua, temblaba de frío, me acurruqué contra la pared y me abracé a mi misma para hacer calor mientras pero era difícil calentarme veía los luminosos relámpagos centelleantes que se dibujaban en el cielo seguidos por el gran tropel de los truenos que hacían vibrar las paredes de aquella casa oscura y tenebrosa.

Afortunadamente no le temo a los truenos ni relámpagos.

El autobús que quería tomar pasó de largo sin siquiera notar mi presencia aunque intenté hacerle señales de que había alguien esperando, yo, y me dije:

– Que injusticia y va más rápido que de costumbre, eso me pasa por no tener auto, por querer cuidar al medio ambiente, por dármelas de salvadora del mundo, ¡Arrrhg! como quisiera no ser así y estar ahora mismo en mi hogar calentito,- se me hizo un nudo en la garganta, de impotencia y mis ojos se llenaron de lágrimas, era una situación difícil, estaba agotada y solo quería estar en casal.

En ese momento me sentí miserable, desafortunada y tan vulnerable.

Hice un momento de silencio y oí una voz en mi oído izquierdo que me dijo:

Es magnifica la naturaleza ¿verdad?. Mira la perfección de los relámpagos, la precisión de los trazos y el acoplamiento con los truenos, es como una fiesta de tambores en el cielo y los árboles bailan al son de la brisa, es hermoso ¿verdad? –continúo diciendo la voz

Asentí y me quedé observando el espectáculo. La sensación de miserable desapareció y la lluvia empezó a hacerse menos fuerte, me sentí cobijada. Luego dije:

– ¿Dios es esto un castigo? Por favor no me dejes sola y ya sé que hay una enseñanza en toda situación difícil pero por ahora no veo que estar mojada, pasando frío tenga mucho que enseñarme, ¿será vestirme para la lluvia aún cuando es verano? No lo sé, me dejo en tus manos.- Agregué.

Llamé a Gustavo para ponerlo al tanto de la situación, él me esperaba en casa con la cena lista pero hoy iba a ser difícil que llegara a tiempo. Le comenté como me sentía y me dijo que me calmara que ya pasaría y en menos de lo que pensara estaría en casa. Pensé, mientras él me hablaba: -como no eres tú quien está mojado y pasando frío aquí.- me despedí diciéndole que le informaría como iba avanzando la situación y cuando estuviera montada en el tren a casa.

Se aproximaba la hora para el siguiente autobús y la lluvia era casi llovizna, me acerqué a la parada y a los pocos minutos llegó, la única pasajera era yo. Las calles estaban adornadas por hojas, pedazos de ramas, piedras, parecía que había pasado una caravana de carnaval.

La estación de trenes estaba abarrotada de personas que habían perdido el tren, un árbol había caído entre los rieles y no podía transitar ninguno en ninguna dirección, el frió se hizo más intenso.

Aquí en Suiza, a diferencia de cualquier país tropical, cuando llueve el agua es fría, así como salida de la nevera, y yo estaba empapada, tiritaba y me escondí en una esquinita de aquella estación de trenes buscando calor mientras esperaba el bus que habían habilitado que nos llevaría a la siguiente estación donde podríamos tomar el tren a la ciudad.

A mi lado había una señora que estaba también mojada pero que había aprendido a siempre llevar una chaqueta en su bolso, me veía y sonreía como diciendo: – ¿tienes frío? – pero no pronunciaba palabra, quizás porque no hablaba alemán.

Veía a las personas con chaquetas o sweteres, novios que se abrazaban y pensaba: <<si tan solo me prestaran una de esas chaquetas por un momento, o si estuviera Gustavo para abrazarme a él, necesito calor, ¿ángeles donde están cuando los necesito?>>. La misma voz dijo: – no te resistas.

Se acercó un joven hablando por teléfono, llevaba puesta una chaqueta negra que parecía tan calentita, cerré los ojos y empecé a imaginarme que estaba en el desierto o en una playa donde la temperatura eran cuarenta grados, pero fue imposible, no funcionó mucho, el joven terminó de hablar por teléfono y me miró diciendo:
– ¿Tienes frío? ¿si quieres te doy mi chaqueta? -Yo le dije apenada:

– Sí, pero no, no hace falta.

– ¿Cómo no? -y empezó a sacar sus pertenencias de los bolsillos y a quitarse la chaqueta.

– Gracias, muchas gracias eso es muy amable de tu parte. -Me la puso y dijo:

– Eso no es nada, estamos para ayudarnos. -Sonrió y encendió un cigarrillo.

La señora siguió sonriendo, y yo estaba atónita por la amabilidad de aquel joven desconocido. Entre los tres hablamos, reímos acerca de lo difícil e incómodo de la situación y el autobús llegó abarrotado de personas que venían de la estación anterior, nos subimos como pudimos, llegamos a la siguiente estación y bajamos y nos subimos al tren.

El joven era egipcio y la señora portuguesa, llegué a mi estación, la chaqueta me dio calor suficiente para devolvérsela antes de bajar, se la entregué y le di las gracias nuevamente por tener un gran corazón pensando que era difícil encontrar personas amables hoy en día.

Le di las gracias a mis Ángeles y a Dios que siempre escuchan mis peticiones y di gracias por dejarme ayudar y estar dispuesta siempre a escuchar y permitirme obtener la enseñanza en esa situación difícil.

Si te estás preguntando cual es el sentido de contarte todo esto, es muy sencillo y te lo explico ahora:

A veces cuando estamos metidas en una situación desagradable o difícil se nos hace imposible ver más allá de lo que parece ser, se nos olvidan todas las bendiciones que tenemos en nuestra vida, se nos olvida que podemos cambiar las situación si cambiamos el foco, se nos olvida que jamás pasan las cosas por casualidad y que llevan una lección importante.

Esta difícil experiencia me recordó dos cosas:

1.- Si afrontamos las situaciones enfocados en lo más negativo entonces la transformaremos en una experiencia peor de la que en verdad es y se nos hará imposible ver las posibles soluciones o disfrutarla en todo caso.
2.- Recordé sobre la bondad innata del ser humano, la tendencia a ayudar que yace en cada corazón, la compasión y empatía que somos capaces de ofrecer a aquellos que nos rodean sobretodo en una situación difícil.

Al principio yo me enfoqué en lo negativo de aquella tormenta, el frío y la sensación de castigo que sentía pero bastó que cambiara el foco con la ayuda de esa voz, mis ángeles, para disfrutar de la experiencia y dejarme guiar y es lo que hace la mayoría ente una situación difícil.

Pero mejor aún aprendí que: No es necesario ser amables, empáticos o bondadosos solo con personas en necesidad, en una situación difícil o cuando hay problemas, es necesario ser amables, empáticos y bondadosos empezando en casa, con las personas que nos rodean, con nosotros mismos ahora mismo.

Ese joven no tenía necesidad de tener ese gesto de amabilidad y exponerse él al frío pero lo hizo y pude deducir que era algo que le había enseñado su mamá en casa y algo que se practicaba en su propia cultura.

Lo que quiero recordarte hoy es que tú puedes ser un ejemplo, tú puedes tomar la iniciativa generosa que yace ya en tu corazón, tú puedes dejar tu luz brillar. No es necesario esperar hasta el último momento para Dar y ayudar.

Ahora quiero oír de ti:

¿Has estado en alguna situación difícil que te ha dejado una enseñanza?

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Comments

  1. Yoleida Marin says:

    Claro! todos tenemos momentos difíciles, pero en cada situación, aunque no logremos ver traen mil bendiciones. Siempre he tenido la inclinación a las lecturas metafísica y de auto ayuda. Hubo un accidente en mi vida un vehículo me llevo por delante. Me fracturó la tibia hubo varias heridas en mi rostro brazo…..para el momento mi pareja y yo no teníamos empleo….nos cubrió la gracia de Dios y la buena disposición de mi pareja, siempre dice la mente lo puede todo….y todo estará bién!
    Y así fué un amigo médico nos ayudó entre los familiares y amigos compraron lo necesario para mi intervensión Cuatro meses más tarde, luego de rehabilitación, estaba caminando perfectamente.
    Y ese momento fué solo una muestra….pienso que el sólo echo de despertar cada mañana..y darte cuenta que Tenías cama, techo, cobijo..salud….ya esos son MILAGROS COTIDIANOS…y por la cotidianidad del asunto NO LES DAMOS EL VERDADERO VALOR y a muchos se nos olvida dar GRACIAS, GRACIAS GRACIAS….EN TODO MOMENTO!

  2. 🙂 Bienvenida Yoleida y muchas gracias por compartir tu testimonio MARAVILLOSO. Mucha luz y amor. -Heidi

  3. Lissette Rodas says:

    Justamente estoy pasando por una situacion dificil con mi pareja. Pero escogí tener una actitud positiva y no resistirme. Dar lo mejor de mi hasta que sea necesario. Y si la situación mejora y sigue voy a estar feliz. Si la situación empeora por lo menos ya di lo mejor de mi. Pero ya protesté, ya me enoje, ya me sentí impotente, ya lloré… no se realmente cual sea la leccion esta vez, no se cual sea el proposito, lo unico que se es que mi actitud va a ayudarme a atravesar este transe. Y leer lo que escribes me ayuda, porque podemos pasar por situaciones como la tuya o como la mia, pasamos por el mismo proceso y llegamos al final con la opcion de tomar una u otra actitud, todo depende de nosotros mismos. Gracias por estar.

  4. 🙂 Así es Lissette bienvenida

  5. Sergio Burgos says:

    Justo lo estoy viviendo con mi pareja debido a una infidelidad; y tengo toda la fe puesta en que la luz se asome pronto, y se que mucho dependerá de mi actitud. Gracias por esto, Heidi.

  6. saludos heidi, no se decirte pero si e tenido esa clase de casualidades varias veces ,como dices tu por mis enseñansas y valores me gusta ayudar a quien necesite de mi, por eso es motivo para haberte escrito y estoy feliz de que me ayudes en mi crecimiento personal gracias abrasos

  7. Hola Heidi,
    Estoy pasando por momentos dificiles en mi vida.
    Pero lo q te puedo decir es q quiero ver las cosas con madures y ser positiva en la vida
    no quiero llorar ni estar triste quiero ser feliz.

    Gracias x todo lo que escribes son tan valiosas tus palabras.

  8. Pase hace poco pace por una ruptura, fue muy dolorosa y aunque di lo mejor nunca me sentí conforme,..pero estoy conociendo a alguien que cada vez me gusta mas, el tiene unos sentimientos de oro, recuerdo que le había estado pidiendo al universo (Dios), una persona maravillosa y cada vez que lo conozco me sorprendo mas de su corazón tan hermoso, una de las cosas que pedía era que yo fuera una de las cosas mas importantes para la vida de de la persona que iba a estar conmigo y para el lo soy ….otra la fidelidad y me habla de ello como algo sagrado es sencillamente sorprendente…y lo mejor es que seguí las señales, recuerdo mucho que cada vez que oraba por una persona en mi vida… derrepente lo veía o me llamaba, y lo mejor me sentía muy bien a su lado, somos muy afines en todo y eso es muy agradable, … tuve que pasar por una ruptura para darme cuenta lo que realmente era importante en mi vida y lo que quería de alguien que estuviera conmigo…mi ser siempre me dijo que era lo que realmente quería en mi vida…y ahora me estoy dando cuenta de cuanto valgo….y eso se empieza a notar en la forma como me quiere esa persona que esta conmigo y las personas a mi alrededor…Es una bendición

  9. 🙂 Bienvenido Sergio

  10. 🙂 Bienvenida Liborio

  11. 🙂 Bienvenida Luisa, no se trata de no llorar o sentirte triste se trata de reconocer que eres algo mayor y más grande que todos tus problemas.

  12. 🙂 Bienvenida Helena y gracias compartir.

  13. Edita Diaz says:

    Tu experiencia me pareció maravillosa muchas veces nos olvidamos de nuestras herramientas y de pedir a nuestra divinidad que siempre nos ayuda

  14. 🙂 Maravilloso Edita

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