El Éxito lo Defines Tú


Estás quizás persiguiendo algo que conoces lleva el nombre de Éxito y de lo cual seguramente no posees una idea clara o tal vez tienes sólo una definición adquirida de lo que es, pero lo deseas porque llevas oyendo acerca de ello desde que estabas en la escuela, tus padres o los adultos significativos en tu infancia te repetían sin cesar tienes que ser exitoso en la vida. Pero

¿Sabes de verdad lo que significa ser una persona exitosa? 

La gran mayoría hemos aprendido que ser exitoso es lograr obtener méritos, aplausos, medallas, ascensos  y reconocimiento de los demás acerca de lo bueno que somos en algo,  también se relaciona el éxito con todas las cosas materiales, títulos académicos, la carrera elegida y el dinero que se puedan acumular.

Cuando vemos a una persona que anda en un carro último modelo, que vive en una casa hermosa y que gasta a rienda suelta el dinero que posee pensamos que tiene éxito y que es alguien exitoso.

Quizás tu relacionas el éxito con obtener un cargo alto en la empresa donde trabajas o con riqueza material, pero ¿Crees que sólo eso puede darte la sensación de éxito? ¿Crees que sólo a eso se limita ser alguien exitoso?

Triunfar es algo mucho más profundo y significativo que la acumulación de riqueza, méritos, títulos y cosas materiales, es algo que sólo puedes definir tú mismo dependiendo de tus convicciones internas acerca de lo que es bienestar, de lo que es verdaderamente importante y duradero en tu vida.

Recuerdo que durante mi infancia recibí muchos méritos académicos, nunca me salté un mes sin estar en el cuadro de honor en la escuela, la mejor alumna del salón de clases, mis padres se enorgullecían de mis buenas calificaciones, lo comentaban con todo el mundo, les mostraban mis evaluaciones y lo buena que era en los estudios.

Al finalizar el bachillerato me correspondió dar el discurso de graduación, mi ego se sentía muy bien cuando eso sucedía porque me hacía sentir importante e inteligente, me hacía sobresaltar ante los demás, pero de cierto modo me creaba un estrés porque me obligaba a continuar siendo la mejor y no defraudar a mis padres.

En la universidad empecé a estudiar una carrera que no elegí yo misma si no que era la que más se adaptaba a mi nivel académico, pero que marcó el inicio quizás de mi verdadero despertar.

Seguir en esa posición, pensado que ser exitosa era algo que venía de la excelencia profesional, sólo hacía que me volviera  competitiva, que me volcara a sólo “cumplir  los requisitos” sociales de lo que se creía era, olvidándome de mis deseos y convirtiéndome en alguien que no era yo misma, tomando decisiones que dependían de terceros, lo que me restaba motivación y creatividad y que al mismo tiempo me desgastaba energética y físicamente terminando frustrada la mayor parte del tiempo.

Más adelante cuando decidí  cambiar de carrera en la universidad llegue a graduarme con honores, recibí una beca completa para cursar toda la carrera y me correspondió dar el discurso en el acto de grado, esto no lo pude hacer porque en ese tiempo me mudé de continente y mi vida tomó otra dirección.

Aunque se sentía bien ser el centro de atención de otros recibiendo su admiración, halagos y cumplir con sus exigencias, dentro de mi sabía que eso era efímero y que lo que yo necesitaba era realmente algo mucho más profundo, era algo que dependía de mi forma de ver y afrontar la vida y la valoración personal que yo le otorgaba a las cosas, es decir, que lo definía yo misma y eso era a partir de mi sistema de valoración interno que se reflejaba en lo bien o lo mal que me sentía yo en todos los aspectos de mi vida.

Comprendiendo que somos un ser holístico debemos tomar en cuenta que cuando hay balance general en todas las áreas de nuestra vida: personal, espiritual, profesional, económica, salud, es cuando se puede percibir entonces el éxito de verdad.

El éxito no existe en una sola cosa sino que es el conjunto que conforma el todo, pero cada persona interpreta individualmente el significado del éxito, puesto que cada uno de nosotros, al igual que tú, posee su propio y personalizado sistema de valoración interno, y no depende de lo que otros piensen qué es el éxito si no lo que tú crees lo es de acuerdo al bienestar que te produce. Esto no es algo estándar.

Yéndonos más profundamente, no tiene sólo que ver con las posesiones o logros a nivel personal o profesional, tampoco se puede medir de igual manera para cada quien porque es tu propia forma de ver la vida, en pocas palabras, es lograr vivir el balance en todos los aspectos de nuestra vida sin descuidar o menospreciar alguno de ellos.

Triunfar en la vida querido lector y querida lectora depende de lo feliz que seas con la vida que posees, con la cantidad de personas que amas y te aman por ser quien eres,  por por las veces que has ofrecido tu luz para luminar a otros, las sonrisas recíprocas que has experimentado, los abrazos sinceros que hay en tu haber, por la bondad de tu corazón, por la paz que mora en tu corazón, el éxito viene de tu propio bienestar interno, el éxito no puede ser impuesto o catalogado porque el éxito viene de ti, de tu ser, de tu alma, de tu corazón.

Puedes medirlo a partir de todos aquellos que te aprecian por la sencillez de tu ser, por la calidez de tu presencia, no se trata de los que te alaben o te sigan como si fueras un Dios, si no de lo que tú haces con amor por aquellos que están a tu alrededor y quizás más allá dependiendo de tus posibilidades.

El verdadero logro se mide con la bondad que despliegas a tu paso, cuando eres feliz y los demás lo perciben sin necesidad de que tengas que fingir una sonrisa, viene de la calma con la que actúas confiando siempre en poner tu corazón en lo que haces porque sigues sus mandatos, tiene que ver con querer buscar SER UN MEJOR SER HUMANO o no con ser el que posee más.

Si hoy crees que no eres exitoso porque no posees una enorme cifra de dinero en tu cuenta bancaria, porque no tienes ropa de marcas prestigiosas, porque no conduces un automóvil  lujoso o porque no perteneces a un club social exclusivo, entonces es el momento más oportuno para que hagas una revisión exhaustiva y verifiques tu propio sistema de valoración interno, que mires y observes a las personas que comparten su vida contigo, que veas y aprecies las cosas simples que hay a tu alrededor, que pienses por un momento si cambiarías todo el amor que has experimentado hasta hoy por dinero, si preferirías vivir lleno de cosas materiales a vivir con las personas que amas, si es más valioso para ti demostrar que posees dinero a demostrar que posees un enorme corazón.

Mientras sigas dando prioridad a lo que la sociedad ha impuesto como éxito seguirás ubicándote en el lado de la carencia, porque siempre pensarás que estás en el lugar equivocado, en el menos favorecido, en el menos bonito, en el más desgraciado, cayendo y cayendo más a fondo, despreciando lo que te rodea, buscando llenar tus carencias internas con cosas materiales externas, pero recuerda que todas esas cosas materiales externas son temporales y siempre pierden su valor cuando adquieres algo nuevo, pero las cosas que llenan tu interior  como el amor, la gratitud, la paz, la felicidad, la armonía, la bondad, son las que perduran para siempre y no necesitan ser reemplazadas jamás.

Siéntete exitoso de ser quien eres hoy, de gozar del amor, la bondad y la sonrisa de otros, siéntete afortunado por tener alguien en quien confiar sinceramente, valora aquellas cosas que parecen simples pero que llenan tu vida cada día de paz y seguridad.

Esmérate por reconocer qué es lo más importante para ti y deja de prestar atención a lo que otros creen lo debe ser importante para ti, aprende a seguir más a lo que crees te produce bienestar.

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Comments

  1. Gracias por tu atencion!!

    Mi nombre es Alberto y soy de México. Vi tu artículo sobre “El éxito lo defines tu” y pues precisamente toca algo muy fuerte que estoy viviendo en mi persona hoy dia. No se si des consejos o seas especialista en psicología, pero quisiera comentar algo personal para ver si me pudieras echar la mano, hasta el momento nadie me ha podido ayudar y pues sinceramente, ya no se que mas hacer. ¿Podrías leer mi caso y “echarme una manita”? Claro, si es que no hay inconvenientes de algun tipo.

    Agradezco de antemano. Saludos.

    🙂 Hola Alberto, si deseas una consulta privada conmigo yo ofrezco este servicio revisa en la página principal. Mucha luz y amor. -Heidi-

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