La Vida es una Gusto Maravilloso


Hace tiempo que ya no te dedicas a observar con detenimiento el fluir de una cascada, ya no te deleitas con la belleza de una flor o quizás ya no te das cuenta de la magia de la lluvia.

En vez de sentirte atraído y con curiosidad de descubrir más de lo que hay a tu alrededor, te has cerrado y limitado a decir que sabes como es, como se ve, como huele, como suena o como se siente.

Ya no te permites escudriñar para descubrir que hay más allá, has perdido la curiosidad que tenías cuando eras pequeñito, has perdido el gusto por la vida, andas de forma automática por el mundo porque ya has mutilado tus propias sensaciones y te comportas como un robot de carne y huesos, siempre cuidando de no ser demasiado expresivo y espontáneo, puesto que ya eres un adulto y por eso ya debes saber como funciona “todo” y si no lo sabes, entonces es mejor que ni te acerques a ello.

Cuando algo nuevo se presenta ante ti y llama tu atención, normalmente dirás algo como: !Oh! que novedad! pero no pasarás de allí, no investigarás más, no activarás tu radar de detective para adentrarte o conocer un poco más acerca de ese nuevo objeto de tu atención que ha llegado a tu experiencia. Piensas demasiado y actúas muy poco.

En las cosas que llaman tu atención hay claves ocultas que te pueden ayudar a descubrir y recordar nuevamente cual es tu pasión, pero si no te motivas  a aprender acerca de ello un poco más, entonces, puede que estés perdiendo una importante pieza de tu rompecabezas manteniéndote en el mismo punto de estancamiento.

La razón principal por la que mayoría de los que  emprenden algo fracasan o se decepcionan en el camino es debido a que la verdad saben muy poco acerca de eso que desean, no tienen información suficiente y tampoco hacen mucho por obtenerla.

  • Quizás te interese el arte o la pintura, pero no has hasta ahora hecho el intento de aprender más acerca de ello, no has siquiera visitado alguna galería o museo, no has leído acerca de los máximos representantes del arte en la historia, tampoco te has inscrito en algún curso o taller para aprender las técnicas básicas o para por lo menos entrar en contacto con ese mundo más de cerca y empaparte más acerca de si es de verdad algo para ti o no. Sólo sabes que te gusta y más nada.
  • De seguro deseas tener un hijo o más de uno, pero no te has puesto a pensar seriamente lo que implica traer al mundo un nuevo ser, no sabes acerca de todos los cambios a los que te tendrás que someter y adaptarte, no te has puesto a aprender acerca de como educarlo y guiarlo para que sea feliz y exitoso en su vida, tampoco te has puesto a dialogar con aquellos que ya tienen experiencia en el  tema, conocer sus experiencias y dificultades, no has tomado en cuenta que habrá un desgaste energético, una inversión de tiempo y dinero en criar a un nuevo ser, no sabes siquiera si estás preparado psicológicamente para afrontar  la tarea majestuosa de lidiar con un nuevo ser. Sólo sabes que deseas tener un bebé  y más nada.
  • Quizás has oído de lo beneficioso de meditar pero jamás has intentado hacerlo, tampoco has dedicado tu tiempo a investigar acerca de las diferentes técnicas de meditación, no has probado ninguna y no sabes cual sería la que mejor te funciona. Sólo sabes que ofrece beneficios a tu salud mental y física nada más.
  • Seguramente quieres tener tu propia empresa o ser millonario, pero hasta allí, no has hecho ningún esfuerzo por siquiera conocer que necesitas para lograrlo, como podrías empezar, que es lo que han hecho otros para lograr su meta. Simplemente sueñas con algún día tener una empresa propia o ser millonario por arte de magia.
  • Puede que quieras una mejor figura  y lo único que sabes es que una alimentación adecuada y ejercicio puede ayudarte a ello, pero no has investigado que tipo de alimentación puede brindarte los mejores beneficios, que ejercicio y que cantidad debes realizar, no te has puesto en marcha para aplicar o empezar alguna nueva rutina, sigues comiendo lo mismo y sin hacer ningún esfuerzo físico a parte de quejarte y desear tener una mejor voluntad para lograrlo. A parte de saber que una dieta y ejercicio puede ayudarte a mejorar tu condición física no sabes más nada.

Hay información de sobra regada por el mundo, hay opciones que se adaptan a cada quien, hay de todo y para todos sólo falta que la gente se anime a ir más allá, que vuelvan a conectar con su ser o niño  interior, ese que está lleno de curiosidad, sediento de aventura y aprendizajes nuevos, ese que quiere vivir al momento disfrutando cada detalle, ese que abraza las oportunidades nuevas de compartir y valorar todo lo que le rodea. Necesitas volver a ser capaz de asombrarte y sorprenderte lleno de maravilla por todo lo que llame tu atención.

Los niños no piensan tanto simplemente siguen a su intuición, se sienten libres y capaces de hacer todo lo que desean, no cortan el flujo de las cosas, eso lo haces tú cada vez que le dices “no hagas, digas, toques, veas, sientas eso” porque es fue lo que aprendiste.

Sí, es necesario guiar a los niños y aclararles las cosas dándoles una idea de porqué no deben o de porqué deben hacerlas puesto que ellos están en una etapa de aprendizaje y no pueden calcular o conocer con exactitud el porqué de nuestras actuaciones, pero eso no nos da derecho a prohibirles nada sin decirles por lo menos el porqué, eso les frena, cuando les hablas claramente ellos pueden tener una mejor capacidad para decidir y conocer tu opinión al respecto le ayuda a entender mejor.

Te propongo un ejercicio que te ayudará a despertar a tu niño interior, necesitarás:

  • 1 hora de tu tiempo (o más) donde puedas desconectarte sin preocupaciones de ningún tipo
  • 1 niño o niña (de entre 4 1/2 y 8 años)

Cuando hayas reunido todos los “materiales” elige alguna actividad a realizar con este niño o niña, puede ser lo que sea que implique descubrimiento.

por ejemplo: Un paseo en la naturaleza, en la ciudad, el vecindario o en el jardín. Construir legos, hacer manualidades con diferentes materiales, hacer un dibujo, hacer galletas o una torta, proponle a él elegir que harán y hazlo con él.

Lo que sea que le permita a este ser expresarse. El ejercicio consiste en que tú le dejes ser quien es, que tome sus decisiones, que haga lo que él cree es lo correcto (claro siempre vigilando que no sea nada peligroso para él ni para nadie), si van caminado déjale escoger el camino a seguir, permite recolectar cada hoja, cada piedrita, permítele observar con detenimiento lo que llame su atención y únete a él en su aventura, oye atento como te comenta sus descubrimiento y sólo afirma o responde asombrado también.

Durante el ejercicio seguro notarás que pones resistencia a hacer lo que el niño hace y querrás decirle que no, la idea es que evadas las ganas de resistirte y controlar y venzas esa resistencia, que dejes que tu niño interior salga a la luz, déjalo jugar, sonreír, expresarse, bailar, pintar déjale hacer todo lo que quiera y disfrútalo. Al final te sentirás renovado, te sentirás en el momento presente, sentirás que eres tú de nuevo. Anota luego todas las impresiones, como te sentiste y que impacto crees tuvo en ti ser flexible y simplemente volver a ser curioso.

Mientras más compartas y te permitas ser un  niño mucho más fácil será crearte experiencias y una vida más llena de gusto a alegría. No importa que edad tengas ahora, lo importante es que no dejes que tu niño interior se oculte más.

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