¿Cómo Controlar el Deseo por la Comida Rápida?


Todo lo que llevamos a nuestra boca ha entrado primero por nuestros ojos y nuestro olfato para llagar por último a nuestro estómago.

A pesar de que se conocen el aporte calórico y lo perjudicial que puede ser para el organismo el consumo excesivo de comida rápida y alta en contenido grasas saturadas, para muchos es casi imposible evadir el deseo de comerlas.

De cierta forma la sociedad ha hecho fácil y económico su adquisición, por otro lado lo practico la ha convertido en la “mejor” opción a la hora del almuerzo, puesto que cuando llega el medio día nadie duda en elegir acercarse a un puesto o restaurante que ofrezca comida rápida y siempre hay uno muy cerca.

Cuando te pones entonces a pensar el fin de semana o mejor aún cuando llega el verano y deseas lucir tu figura en un traje de baño o bikini te das cuenta que no te gusta como te ves y te sientes mal, tu autoestima baja al piso, y quisieras desaparecer, entonces muchos caen en esas dietas relámpagos que ofreces falsas soluciones y lo que ofrecen es deterioro de la salud y en muchos casos la capacidad de doblar los kilos perdidos.

Es necesario entender y aprender que alimentarse bien no es algo de unos días o para lograr una meta de perder ciertos kilos, si no un estilo de vida, que como todo puede aprenderse y ponerse en practica para lograr efectos de por vida y sólo para el verano o el fin de semana.

Mientras tengas consciencia de que tu cuerpo físico es tu medio de transporte en este mundo entonces quizás logres empezar a tratarlo mejor, ofreciéndole lo mejor.

Sí es verdad que la comida rápida es barata, practica y llena, pero toma consciencia acerca de que lo que le ofreces a tu cuerpo es un reflejo de como está tu autoestima y entonces reconocerás que si le das a tu cuerpo comida de baja calidad tu autoestima no está en la mejor de sus épocas y es hora de hacer cambios positivos.

No quiero decirte que no comas ese tipo de comida porque esa no es mi tarea, mi tarea es ayudarte a tomar consciencia y hacer una elección mucho más beneficiosa enfocada a mejorar tu salud, apariencia física, tú autoestima y valor por ti mismo.

Decirte no comas comida frita es como decirte no te imagines un elefante azul, así que la idea no es prohibirte las cosas que te producen agrado si no aprender a conocer lo que comes y elegir evitar aquellas que no te aportan nada positivo si no que contribuyen con el deterioro de tu ser, controlar el consumo hasta que tu deseo se haga cada vez menor, hasta que un día ni te acuerdes de que esa comida existe y cuando las comas no las termines o repitas. Eso sería un gran logro.

¿Cómo dejar de consumir comida rápida?

Cuando me refiero a comida rápida incluyo todo tipo de comida frita, con alto contenido de azúcar, muy salada, gaseosas, alcohol, este tipo de comida también puede prepararse en exceso en el hogar, quizás por la comodidad, en fin todo aquello que rebose en calorías y grasas aporta efectos negativos a nuestro organismo y contribuye al sobrepeso.

La única manera de lograr dejar de comer es tomar consciencia de los resultados negativos que obtienes debido a su consumo. Para que te inicies en esta meta te propongo lo siguiente:

Empieza poco a poco. Para lograr cualquier meta es necesario tener claro a donde deseas llegar y luego establecer los pasos a seguir para llegar a ello, es iluso pensar, quiero rebajar diez kilos y pensar que dejar de comer dos días ya habrás bajado todos esos kilos, más realista y seguro es fijarte metas más pequeñas por ejemplo adecuar la dieta reduciendo las cantidades que sirves en tu plato,  incluir ejercicios trotar por lo menos 3 veces a la semana. Luego observa los resultados que obtuviste en las dos primeras semanas y entonces adecua nuevamente, quizás pasar al siguiente nivel.

Si quieres dejar de comer comida rápida necesitarás poner de tu parte y puede que al inicio te cueste un poco pero si tienes claro que necesitas reducirlas entonces la motivación estará de tu parte, observa con que frecuencia consumes comida de este tipo y empieza a reducir de a poco su consumo, por ejemplo hay personas que ingieren 2 litros de coca cola a diario, ésta persona puede empezar a sustituir esta bebida por agua, y recudir por ejemplo en los 4 primeros días el consumo a menos de un litro, cada día bajando un poco, en la primera semana es factible que reduzca el consumo de ésta bebida a cero al día  y que en la semana la ingiera sólo 3 veces.

Lo mismo se aplica a la comida, si consumes comida frita, cargada de salsas o sal de forma excesiva o quizás todos los días puedes empezar por reducir el consumo de este tipo de comida a una vez por día, reemplazándola por opciones más saludables, como vegetales, arroces integrales, panes integrales y alimentos a la plancha. La meta en este caso será consumir cosas de este tipo una vez o ninguna a la semana.

Los resultados hablarán por si solos pero recuerda que tomará su tiempo y si te enfocas en controlar las cantidades que consumes también obtendrás mayores beneficios.

Haz un inventario de tu despensa. Si deseas eliminar algo de tu vida debes empezar por retirar todo aquello que te lo recuerde, entonces para eliminar el deseo por la comida rápida es necesario empezar por tu despensa y tu refrigerador, ¿Qué guardas allí? ¿Qué eliges cuando vas al supermercado? desde ahora estas comprometido con tu cuerpo y estás iniciando el mejoramiento de tu autoestima, entonces es necesario que elijas alimentos frescos, naturales y que te aporten a ti y a tu familia los nutrientes que necesitan.

Inicia sustituyendo los refrescos gaseosos, los jugos enlatados y azucarados, por jugos naturales y agua fresca (sin gas) puesto que mientras los refrescos y los jugos empacados te aportan, aunque no lo notes,  calorías que se acumulan en tu hermoso cuerpo en cambio el agua fresca te ayuda a eliminar toxinas, mejora la condición de tu piel y te ayuda a perder peso.

Sí hay alternativas saludables y sabrosas. Para aquellos que no pueden parar de comer dulces o papas fritas entre comidas, en el cine, en reuniones con amigos o simplemente en la tarde cuando están en casa, existe una forma de sustituirlos sin perjudicar tu figura y saciando el hambre descontrolada, estos sustitutos son los vegetales, las frutas y las nueces (con moderación).

En vez de llenar tu boca y tu cuerpo de grasas y carbohidratos procesados, ahora puedes elegir llevar en tu bolso zanahorias, céleri, pimentones, etc…  cortados, para los que necesitan algo dulce pueden optar pasas, frutas secas, frutas frescas y para aquellos que necesitan algo más grasoso pueden consumir nueces manteniendo la moderación porque aunque son grasas buenas también aportan calorías que se pueden reflejar en tu figura sobretodo si no eres muy activo/a.

Date la oportunidad de mejorar tu vida mejorando tu cuerpo físico por que el impacto psicológico que logra el sentirnos bien en nuestra propia piel hace milagros y todos lo notarán.

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