¿Cómo tomar Consciencia de lo que Comemos?


Es tan difícil lograr dejar de comer aquellas comidas que saben tan bien pero que sabemos nos perjudican la salud y nos retrasan en nuestro deseo de estar en forma.

Te has preguntado ¿Porqué la comida que es poco beneficiosa para nuestro cuerpo sabe tan rico y la que no lo es sabe insípida o llega hasta a saber mal?

Yo si me lo he preguntado miles de veces, desde que era una niña  fui un problema con la comida, pueden obtener más detalles con mi mamá o con Gustavo, para mi la comida debe estar presentada de una forma atractiva y el sabor debe ser de mi agrado, por eso me encanta la comida japonesa y su arte de servir los platos de una forma tan armónica que te comerías hasta la comida más desagradable, por decirlo así.

Durante mi niñez comer fue una especie de trauma, aunque mi mamá cocina muy delicioso, yo nunca lograba levantarme de la mesa igual que todos, siempre tardaba una media hora o hasta una hora más, ya cuando todos reposaban o hacían otras cosas yo estaba aún en la mesa terminando mi comida, la cual ya estaba fría y menos agradable para comer, mis padres no me presionaban para comer la verdad, pero yo me sentía en la obligación de comerme lo que me servían y me quedaba sentada allí en la mesa mirando esa comida y ese jugo.

Quizás el problema eran las porciones, pero recuerdo claramente que no todas las comidas que tenía en mi plato eran mis preferidas, yo prefería comidas sencillas y no tan pesadas, pero en mi casa nunca se servía la misma comida siempre hubo variedad de platos, gracias a Dios, mi madre siempre se preocupaba por mi salud y mi hemoglobina e intentaba siempre darme remedios naturales para que yo estuviera saludable, ella decía que estaba muy flaca, aunque eso no tenía nada que ver con mi salud realmente porque mi cuerpo absorbía los nutrientes necesario de lo que yo comía y era suficiente para mi desarrollo normal, he tenido y gozado de una buena salud en mi vida.

Esa etapa de “mala boca” ha durado bastante tiempo, es parte de mi,  pero de cierta forma es benéfica porque nunca me gusto la comida rápida de las cadenas comerciales como Macdonalds , Wendys o Burger king eso no era lo mío, mucha grasa, mucha sal y el olor de esos lugares nunca me agradó, nunca me ha gustado el café, el chocolate, coca cola o bebidas gaseosas, las comidas muy refritas o muy condimentadas, la mayonesa, entre otros.

No creas que soy perfecta porque eso no es así, creo que nadie puede ser totalmente perfecto por el mismo hecho de ser humanos y de poseer debilidades, mis debilidades con respecto a la comida pueden haber sido las cosas dulces como los caramelos, las chupetas, chicles o goma de mascar  y los chips (papas fritas o cualquier pasapalo que cruja) aunque  ya no forman parte de mi dieta hace muchos años, de vez en cuando me doy el permiso de comerlos, no está mal hacerlo lo que hay que cuidar es el exceso.

Quizás te estarás preguntando ¿Porqué te cuento todo esto? y es precisamente porque para poder tener consciencia de lo que comes debes identificarlo en tu vida.

Debes saber que es lo que llevas a tu boca con mayor facilidad y evaluar sus valores nutricionales, cuando logras estar alerta de lo que compras en el supermercado, lo que pides en un restaurante, lo que eliges para comer en tu pausa del almuerzo en la escuela o el trabajo, lo que presentas como comida en una cena con amigos,  las bebidas que eliges para acompañar tus platos o para calmar la sed, lo que llevas a tu boca entre comidas,  todo lo que cruza por tu mente cuando te preguntas

¿Cuál es mi comida favorita? ¿Qué es lo que me gusta comer? ¿Qué puedo preparar hoy para cenar?

Mucha gente se inclina por elegir lo más rápido y sencillo de preparar y muchas de estas comidas son fritas, o son a base de pan, pastas y arroces, la minoría de las personas llegan a elegir una ensalada como su comida preferida, a menos de que la salsa que la acompaña sea de mayonesa.

Una vez una amiga me comentó estoy haciendo una dieta fabulosa a base de ensaladas y entonces le pregunté que contiene tu ensalada, ella me dijo tomates, lechuga, zanahoria, atún y una salsa de mayonesa riquísima, naturalmente ella no estaba totalmente consciente de que lo que le permitía seguir esa dieta era el alto contenido de sabor y grasa que le proporcionaba la mayonesa, al mes  la volví a ver y había ganado dos kilos en vez de haberlos perdido, ella estaba tan decepcionada y me dijo  pero si estoy comiendo sólo ensaladas, yo simplemente la hice caer en cuenta de que el problema no era la ensalada si no la salsa tan rica de mayonesa que la acompañaba.

A muchos de ustedes seguro les ha pasado lo mismo, inician una dieta, que creen podrán cumplir pero al poco tiempo lo abandonan porque naturalmente no lo están haciendo conscientemente si no de forma mecánica o impulsados por motivación únicamente externa o lo están haciendo por otros y no por ustedes mismos.

Un cambio de consciencia en la dieta requiere profunda información acerca de los beneficios que te podrá ofrecer, acerca de lo mejor que te sentirás y acerca de los cambios positivos en tu composición corporal, mental y emocional que obtendrás.

También es necesario aprender profundamente acerca de los daños que pueden causar una mala alimentación a tu salud, a tu apariencia física y a tu salud emocional. Cuando logras acumular información puedes entonces salir de la ignorancia y tomar mejores decisiones en cuanto a tu propia salud.

La moderación y la constancia en lo que haces te ayudará a mantenerte enfocado en lo que de de verdad deseas lograr.

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